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Cómo cuidar el turbo del coche

Cómo funciona el turbo, cómo cuidarlo y posibles averías que puede sufrir

Que se rompa el turbo de un coche es un auténtico drama. Sin él, el vehículo carece de utilidad y el coste de reparación o sustitución es muy, muy caro. En el actualidad todos los coches diésel tienen turbo, por lo que todos ellos están expuestos a una posible avería por este motivo. Además, en los últimos años se ha extendido considerablemente el uso de turbo en coches de gasolina, ya que es una forma sencilla de aumentar la potencia del coche considerablemente.

Así, si tienes un coche con menos de diez años, lo más seguro es que disponga de turbo, y lo más seguro es que en algún momento de la vida del vehículo te dé problemas. Si conoces cómo funciona el turbo de un motor, sabes algunos trucos para mantener el turbo del coche y en qué consisten las posibles averías del turbo, circularás sobre seguro y sabrás a qué atenerte si asistes al taller por este motivo.

Mantenimiento turbo
Cómo hacer el mantenimiento al turbo

Cómo funciona el turbo de un motor

Si tienes dudas de cuál es la utilidad del turbo en el engranaje y funcionamiento de un motor, atento a este símil: imagina que estás intentando trepar un árbol pero careces de fuerza suficiente en las últimas ramas, pero llega una ráfaga de aire que te impulsa hacia arriba y te ayuda a alcanzarla. Eso es básicamente lo que hace el turbo, dar impulso al motor para incrementar su potencia.

Un motor de coche funciona por combustión, por lo que su potencia depende de la rapidez y eficacia con la que combustione. Para ello necesita aire, así, cuánto más aire entre en el motor, más rápido combustionará y más potencia tendrá, y viceversa. Las formas para incrementar la cantidad de aire que entra en el motor son, básicamente, dos: o incrementando el tamaño del motor o comprimir el aire para que pueda entrar a mayor velocidad y con mayor eficiencia en un motor de menor cilindrada. Esto último es justo lo que hace el turbo del coche.

Lo que el turbo hace es lo que se conoce como sobrealimentación, y es la forma básica por la que funcionan los motores diésel: comprimen el aire para meterlo en lo cilindros, combustionando mucho más rápido e incrementando la potencia del motor. Desconocemos ningún coche diésel sin turbo en el mercado, en cuanto a los motores de coche gasolina, solo los de altas prestaciones y alguna marca han apostado por el turbo para aumentar la potencia.

Cómo cuidar el turbo

Merece la pena cuidar el turbo de tu coche, y si no ponte a mirar precios de turbo incluso en desguaces: son piezas muy caras cuyo mantenimiento e instalación tienen un coste bastante elevado. Sin embargo, si haces un uso correcto del coche y evitar algunos vicios conseguirás el tu coche muera antes que la pieza en cuestión. Atento a los siguientes trucos para cuidar el turbo:

Arrancar el coche cuidando el turbo

Lo habrás escuchado mil veces, pero es imprescindible que esperes para que el motor se caliente y el turbo se lubrique bien. Si el coche está en frío, debes dejarlo en ralentí, al menos mientras te acomodas en el vehículo para que el aceite bañe bien el motor. No hace falta que dejes el motor encendido durante mucho tiempo, con unos minutos será suficiente y te ahorrará posibles futuras averías en el eje de la turbina.

Conducir en la revolución indicada puede salvar tu turbo

Es muy común, especialmente para ahorrar combustible, circular siempre en una marcha relativamente más alta de lo debido, a excepción de momentos puntuales en los que pegamos algún que otro acelerón, y esto puede llegar a costarnos caro. Este tipo de conducción genera depósitos dentro del propulsor, lo que impide la correcta entrada de aire.

Pero este mismo proceso sucede si llevamos el coche a unas revoluciones muy superiores a las que deberíamos. Esto aumenta el desgaste del turbo, el coche no tendrá mayor potencia y lo único que conseguirás es que a la larga pierda empuje.

Pisar el acelerador con el motor en caliente

Si quieres darle algo de caña a tu coche, siempre debes hacerlo con la correcta temperatura del motor, que suele ser entre 80 y 90 grados, depende del vehículo al que estemos haciendo referencia. ¿Por qué? Muy sencillo: el motor a esta temperatura está totalmente lubricado por lo que el funcionamiento del turbo será el más eficiente posible.

El mantenimiento del coche es clave

Como todas las piezas de un coche, el correcto mantenimiento es esencial para evitar posibles averías. La forma en la que debes mantener el turbo de un coche es teniendo siempre los niveles de aceite en su estado óptimo. Para ello, haz la revisión siempre que toque, ya que aunque parezca que el coche está en perfectas condiciones, hay situaciones y estados en los que no es tan sencillo percatarse de una falta de aceite, por ejemplo.

Así, aunque no te toque revisión, chequea que el nivel de aceite es el correcto cada cierto tiempo. Muchas veces, el pensamiento de la gente es: hace nada que he pasado la revisión, entonces el aceite y su nivel tiene que estar perfectamente. Esta idea puede ser errónea, porque puede ser que tu coche está consumiendo más aceite de lo debido.

Cómo cuidar el turbo al parar el motor

Deja el motor de tu coche reposar unos minutos antes de apagarlo para desgastar el turbo lo menos posible. Es importante que el turbo se enfríe y lubrique correctamente no solo cuando las revoluciones van en aumento, sino también cuando el coche se está reduciendo. Si además, has conducido de forma agresiva, con el motor a tope, este paso es más importante aún.

Posibles averías del turbo

Existen una serie de desgastes, roturas o averías que pueden sucederle al turbo de tu coche. Vamos a hacer un repaso por ellas para que no te pierdas cuando estés buscando taller y vayas sobre seguro:

Desgaste del carrete del turbo

El carrete del turbo consiste en dos casquillos herméticos que, si conducimos de forma inapropiada cuando el motor no está en caliente, esto es, debidamente lubricado, pueden llegar a generar pérdidas. Si esto le sucede a tu coche, probablemente expulse un humo azul a través del tubo de escape.

Fugas de presión en el tubo

Los maguitos y agarraderas pueden fallar, aflojarse o romperse y generar pérdidas. Te darás cuenta de esta avería si tu coche pierde potencia y hace un ruido similar a un silbido. Es importante que conozcas estos síntomas si vas a comprar un coche de segunda mano.

Avería en el eje del turbo

El desgaste en el eje puede agrietarlo o romperlo, por lo que los extremos de las palas pueden romperse y generar averías peores. Si esto le pasa a tu coche con turbo, notarás ruidos extraños al acelerar.

Rotura en la válvula del turbo

La válvula del turbo es la pieza que controla la presión, y como es lógico, si se rompe o falla puede hacer que la cantidad de aire o la presión del mismo sea irregular. Notarás que la eficacia del turbo cambia y por lo tanto el coche pierde potencia.

Turbo agarrotado

Si el turbo del motor tiene carbonilla, quedará agarrotado y de nuevo la presión del aire no será la adecuada. La potencia se verá reducida pero además, lo normal es que el cuadro de mando del coche te lo indique con la luz de fallo del motor.



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